Hace unos años tuve un arranque enorme por jugar todos los J-RPGs posibles. Todo comenzó con un reto auto-impuesto para terminar todos los Final Fantasy antes de que saliera el XIII (lo logré, excepto por el V . . . entonces no lo logré). Con un amor exaltadísimo, me puse a jugar muchos otros, pero por desgracia algunos eran muy difíciles de conseguir, entre ellos los Suikoden, y los Star Ocean. El único que logré jugar, aunque no terminar, fue el tercero, llamado Till The End of Time.

Me da muchísimo gusto que tenemos ya en la puerta – y con sólo unos meses para la salida de Final Fantasy XV – un título nuevo de esta franquicia que no es tan popular como debería serlo, llamado Integrity and Faithlessness. Lo más chido de Star Ocean es que es un punto medio muy preciso entre un Final Fantasy y un Xenosaga. No es exactamente fantasía clásica, y no es un space opera.

Y lo más chido es que al jugarlo en la presentación que se llevó a cabo ayer en Gino’s East, el juego es tal cual un RPG circa 2003 (piensa en lo que jugabas en tu PS2), pero con visuales modernos. La exploración, el combate, el sistema de progresión, la mejora de las armas, y la historia, parecen salidas de esa era que fue tan importante para mi y sin duda para otros fans de los RPG.

Y esa es una moneda que me cayó. Los géneros que acredito por causar mi amor por los videojuegos (el RPG y el survival horror) ya no existen como existían. Ya no hay juegos de terror como Silent Hill 2 o, yo decía, RPGs como Xenosaga Episode III. Esto no es necesariamente una queja; sigo amando los RPGs (amé Final Fantasy XIII y sin duda amaré Final Fantasy XV) y sigo amando los survival horror en su estado actual (Outlast, SOMA, Amnesia), pero ahora con lo que vi en este evento de Square, me da gusto saber que no se cambió unas por otras: aún existen los RPGs en el estilo con el que me enamoraron.

Agrego aquí también, para dar énfasis, un juego del que sabía muy poco: I Am Setsuna. Este otro RPG que tiene un look y feel mucho más indie, está completamente empeñado en recordarnos a los juegos de antaño (más de antaño), en particular Chrono Trigger. Aunque al jugarlo lo sentí familiar y cómodo, no me salió espuma del hocico hasta que nos presentaron el trailer (chécalo a continuación), el cual prometía una historia profunda y ni se diga el soundtrack.

Ya me conocen, a mi un juego me lo vende la historia siempre, y todo apunta a lágrimas al final de este. Voy a hacer un total blackout de I Am Setsuna para bajarlo cunado salga (julio 19, 2016) y jugarlo lo más fresco posible. Mientras, voy a estar entretenido con Star Ocean: Integrity and Faithlessness, el cual está en tiendas el 28 de junio del 2016.

Pero eso es lo que me gusta de Square; no se van ni por la segura ni por el puro riesgo, sino que aplican de todo. Ven hacia adelante con su serie principal, que es Final Fantasy; experimentan con gameplay con los juegos más pequeños, y protegen la nostalgia con sus series más desconocidas. No es una compañía que viva de la nostalgia, pero también la ofrece, y eso me encanta.

Dejo también un intento por tomar una buena foto que fue frustrado por la llegada inesperada de unos dedos de queso.

Game Brains The Damn Beast Star ocean

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About Author

The Damn Beast

Una maldita bestia. Trans-minotauro. Autor de ciencia ficción y fantasía de The Armor of God. Escribo de videojuegos y cultura pop aquí y allá (pero más seguido aquí). A veces pretendo cantar metal y puedo agarrar una guitarra sin romperla. También me gusta levantar cosas pesadas.

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